Pipo llegó a casa cuando tenía apenas 5 meses, con sus ojitos curiosos y su energía imparable. Desde el primer día demostró que era un verdadero luchador: su historia empezó difícil, casi no logra sobrevivir al nacer.
Pero Pipo nunca dejó que eso lo detuviera. Hoy, con su gran personalidad, llena cada rincón de ruido, alegría y travesuras. No es solo un perrito: es prueba de que los más pequeños pueden ser los más fuertes y los que más amor dan.
Conocé su perfil
Cómo es un chihuahua como Pipo
EtapaAdulto joven
Pipo está en su mejor momento físico: ya alcanzó su tamaño adulto pero conserva toda la energía de la juventud. Es la etapa ideal para consolidar rutinas de paseo, higiene dental y educación.
No figura en el estándar oficial, pero es igual de chihuahua: mismo carácter, misma genética. Se reconoce por el cráneo más alargado y el hocico estilizado, parecido al de un cervatillo. Suelen ser algo más grandes y, por su hocico más largo, drenan mejor la lágrima y roncan menos.
El manto corto pide poco mantenimiento: cepillado dos veces por semana alcanza. Eso sí, aísla menos del frío, así que necesita abrigo cuando bajan las temperaturas.
Pipo lleva el número de socio #0028 y es uno de los 10 chihuahuas de Ecuador que ya forman parte de la comunidad. ¿Tenés uno en casa? Sumalo gratis, tarda dos minutos.